miércoles, 8 de abril de 2026

 

Danza de otoño

 

Danza el viento norte hace días

Las huellas de la lluvia dibujan

criptogramas en los vidrios

 

Cada hoja es una mirada muerta

desde el agua

 

-Llevo gusanos en mis manos

y cuencos de noche en los ojos-

 

Un gotear de pasos/horas

mientras danza en viento norte

por mi alma

 

Frans Gris

Julio 2008/2019

 

Cruzó la tarde un piar de aves

un batir de ramas

En lo alto se rasga el cielo gris

por aullido de viejos trenes

 

Un ángel disfrazado sonríe

al maniquí en la vidriera

su reír dispersa un perfume

a hierba y a campos florecidos

a recuerdos dulces y a manos

blancas   a pan nacido

entre florescencias de carbón

 

Frans Gris

Agosto 2018/julio 2019.

 

Desayuno con Teillier

 

Más allá de la ventana niebla fría Sobre la mesa

el pan recién horneado cerezas y el jarro de café

 

Campanadas del viejo reloj

me dicen que es la hora del expreso

y la calle se viste de vapores y pitadas

 

(anoche alguien silbaba en el bosque)

 

Jorge comenta al paso de los trenes

mientras en las alacenas tiritan las manzanas

olvidadas por la abuela nacida en Burdeos

“he roto los codos en los mesones de todos los bares

encallados en los pueblos que nunca he de ver”

 

Tras la ventana las figuras de los árboles

Son recuerdos en las memorias de otras nieblas

 

Bebo el café y salgo al silencio partido en pedazos

por un gallo dormido en la veleta del molino

Me llama desde la plaza el grito triste

del loco del pueblo que pide un cigarrillo

 

Frans Gris

Los Troncos, enero 2024

 

Balada de las fantásticas tierras

 

 

En un trozo de noche lograré

un atisbo de tus caderas

y dibujaré relámpagos oscuros en tu vientre

He de crear luciérnagas en tus ojos

y mezclaré perfumes de amapolas y azahares

así se alzarán espiras luminosas

escapadas de tus pechos

Serás un sueño

un círculo de plata

o libélula hecha de silencio

floreciendo en los pliegues de mi lecho

Allí los hemisferios de la cúpula de Eros

serán ataduras hechas de tendones

y tinta verdinegra

que se fijarán a mi frente como sierpe azul para ahogar mi estrafalaria fantasía

Cómo mirar tus manos sin sentir

asombro de mis ojos

Cómo palpar tu pelo

sin hundirme en la oscura noche

Cómo hallo mis manos si mis dedos

se han perdido en tus regiones

y de ellos sólo hay un hálito

 

Frans Gris